No soy la chica perfecta, ¡lo se! No tendré las cualidades más apreciables del mundo, ni los defectos más disimulables. Tampoco seré la chica que siempre te regale alegrías ni sonrisas, ni la que nunca te falle. Pero a pesar de eso, ¿sabes qué? Soy consciente de ello, y me da exactamente igual. No te daré el placer de verme derramar ni tan solo una lágrima, no te daré el placer de rebozarte entre mis penas… Porque aunque no sea la chica perfecta… tengo la certeza de que un alguien se plante frente a mí y me diga lo que espero escuchar.
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